alt
Arquitectura
La composición es de planta concreta y precisa, con ejes octogonales

La Real Maestranza de Caballería de esta ciudad en el año 1.754 tomó el acuerdo de hacer un edificio para los ejercicios a caballo y fiestas de toros, actos que se venían celebrando en el Ruedo de la Alameda de San Francisco y en la plaza de la Iglesia de Santa María la Mayor. Aunque antes de acabar las obras se celebraron festejos en ella, fue inaugurada oficialmente el día 19 de Mayo de 1.785, con una corrida en la que intervinieron los espadas Pedro Romero y Pepe Hillo. Cuando se construye la plaza se hace a las afueras de la ciudad, en un llano despejado. Podemos considerarla como el edificio existente más antiguo, construido exprofeso a estos festejos, sin vinculación a viviendas o eremitorios.

La composición es de planta concreta y precisa, con ejes octogonales que van a ser esenciales en el desarrollo de este tipo de edificios. La puerta principal estaba situada frente a la presidencia, sobre el eje desde el Puente Nuevo, en construcción, hasta el Palco Real y la puerta de chiqueros. Sobre el otro eje se sitúan amplias puertas, destinando la de poniente para el arrastre.

La planta es circular, formando su estructura tres anillos concéntricos, siendo el exterior y el medio muros de piedras con mortero de barro y cal. El anillo interior con un diámetro de 64,45 m está formado por un pórtico continuo de arcos.

Columnas toscanas

En el interior, pues, presenta doble arquería superpuesta en piedra arenisca de un tono amarillento que le da una textura y color peculiar. Esta arquería está formada por arcos muy rebajados sostenidos por columnas toscanas.

El segundo cuerpo es más bajo que el primero y con una barandilla de hierro forjado entre columnas. Los cuatro arcos correspondientes a los ejes son algo mayores al resto, destacando el arco del palco Real por su profusa decoración floral y sus columnas de tambores estriados. Coincidiendo con la vertical de cada columna, sobre la cornisa, tiene unos pináculos de piedra a modo de bombas o antorchas. El canalón formado en la propia piedra de la cornisa evacua el agua por pequeños rosetones.

Las gradas de la planta baja eran de madera de pinsapo y la planta alta de palcos, sin gradas, recordando esta disposición a las plazas públicas preparadas para los festejos taurinos y de a caballo. El primer cuerpo de co­lumnas arranca sobre una base de pared de piedra, al modo de los anfiteatros, pero franqueadas con aberturas para acceder desde las gradas al ruedo, práctica que se realizaba sobre todo en las capeas con novillos.

La barrera se construye con posterioridad

La barrera se construye con posterioridad, destacando su composición de piedra y madera, en línea con la puerta de chiqueros, reduciendo el diámetro del ruedo a la medida actual de 60 metros. Los accesos desde el callejón se realizan desde cuatro puertas situadas en el centro de cada uno de los cuartos en que queda dividida la plaza por los dos ejes principales.

La composición de la fachada exterior, en planta alta, era una sucesión de macizos y huecos con antepechos de barandilla. Contrasta el estado actual de carácter popular frente a la nobleza de la piedra del interior, viendo en ello, algunos, la doble vertiente en las formas de la cultura taurina. La puerta prin­cipal, se trasladó a su estado actual en calle Virgen de la Paz, rompiendo el esquema del eje principal antes definido. Esta modificación se debió a la cons­trucción de antiguo Teatro Vicente Espinel, que ocultaba parte de la puerta. Esta puerta de arco de medio punto está limitada lateralmente por dos grandes columnas toscanas, que sostienen el entablamento. En el centro del tímpano vemos el escudo de España del reinado de Carlos III. Cabe destacar el balcón de forja con motivos taurinos y los bucráneos en relieve.

A comienzo del siglo XIX, observando el deterioro que causa sobre el suelo del ruedo, la práctica diaria de los ejercicios a caballo, se considera la construcción de un picadero, que se ejecuta en la parte posterior al anillo de la plaza, próxi­mo a los chiqueros, formando un rectángulo de 36 m por 22,50 m entre muros, a los que se le hace un rebaje para protección de las piernas. Dentro de este rectángulo se añaden unos palcos o terrazas desde donde presenciar y dirigir los ejercicios. Este picadero vino sirviendo durante un largo período de tiempo como corral para los toros.

Diego Albarracín: "Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Ronda", en: Homenaje a los toreros rondeños Cayetano Ordóñez "Niño de la Palma" y Antonio Ordóñez.
C/ Virgen de la Paz 15 • 29400 Ronda (Málaga) • Teléfono: 952 871 539 • Fax: 952 870 379 • © RMR 2015 | Aviso legal