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Conservación
En 1959 un fortísimo huracán provoca grandes desperfectos

En el trabajo de investigación realizado por Francisco y Antonio Garrido con motivo del bicentenario de la Plaza (1785-1985), premio del concurso convocado por la Real Maestranza de Caballería para la ocasión, se describen las distintas intervenciones realizadas en el edificio, destacando las obras posteriores al hundimiento de mayo de 1784 y a las secuelas de la Guerra de la Independencia.

Entre las intervenciones más importantes llevadas a cabo en el siglo XX, destaca el traslado de la portada monumental, en piedra arenisca y rosada extraída de las proximidades de Ronda, que se terminó de construir en 1788. Estaba en origen situada frente al eje del Puente Nuevo. En 1923, ante la falta de visión que provocaba la construcción del Teatro de Espinel, se mueve la portada a la calle Virgen de la Paz, su emplazamiento actual.

Posteriormente, la estructura del recinto se ve afectada al servir, durante la Guerra Civil, de «Parque de Automóviles, campo de concentración y de alojamiento de un Grupo de Artillería de Montaña». De manera que, en los años cuarenta, el arquitecto José Manuel Benjumea acomete en varias fases obras de consolidación y reparación de distintos elementos constructivos.

Numerosas intervenciones

En 1959 un fortísimo huracán provoca grandes desperfectos, que obliga a acometer nuevas intervenciones en los años 1963 y 1964, proyectos de los arquitectos de la Dirección General de Arquitectura Francisco Pons Sorolla y Ramiro Moya, que concluyen en septiembre de 1965.

Desde 1997 hasta la actualidad el Estudio de Arquitectura de Cristina Borrero Beca, María Caballos Rufino e Isabel Serrano Campello ha ido desarrollando, a través de numerosas intervenciones, un proyecto global de Rehabilitación del Conjunto de la Plaza de Toros de Ronda, motivado por el celo de la Real Maestranza en su conservación y mejora.

La Plaza de Toros se encontraba claramente deteriorada debido principalmente a los daños producidos por el agua, y a los causados por los desplomes y asimetrías existentes en la arquería de piedra desde su construcción. Urgía, además, reorganizar los accesos a los graderíos de la plaza, ya que la dimensión insuficiente de las escaleras provocaba una evacuación muy lenta de los espectadores con el consiguiente peligro.

Actuación integral

Se comienza la intervención con una actuación integral sobre la arquería de piedra consistente en una limpieza mecánica y química de la superficie en zonas de depósitos superficiales, concreciones y costra negra, eliminación de incrustaciones metálicas innecesarias o que supusieran un riesgo para los materiales originales, cosido de elementos fracturados y reconstrucción de volúmenes con mortero de características similar a la piedra original. Para solucionar los problemas de humedad, se desmonta y repara la cubierta aprovechando para aligerar su peso y contribuir así a la estabilidad de la Plaza. Se finaliza con una protección del conjunto mediante tratamiento biocida y consolidación. Para mejorar el acceso de público a los graderíos se replantea la circulación de las escaleras, aprovechando el máximo que su sistema constructivo permite, mejorando notablemente el flujo de entrada y salida según las normativas de seguridad vigentes. En barrera y burladeros se recuperan decoraciones de épocas anteriores, con el afán de restituir el discurso histórico propio de la Plaza.

"Se acometen obras destinadas a mejorar los accesos turísticos"

Una vez garantizadas la estabilidad y seguridad de la Plaza, se acometen obras destinadas a mejorar los accesos turísticos a ésta, ya que el conjunto dispone de unos espacios anejos muy interesantes, cuya visita ayuda a comprender en su totalidad el desarrollo de una corrida de toros, no limitándose al espectáculo en el ruedo, sino ilustrando la liturgia que lo acompaña. Se organiza por tanto un recorrido turístico más lógico y extenso, con acceso amplio, tienda, aseos, etc. y una mayor superficie destinada a Museo de la historia de la Tauromaquia, Guarnicionería y Sala de Armas. Una vez más, la estructura de la Plaza impone su lógica, con unas salas en la parte baja del graderío de altura muy variable y planta circular, donde se sitúan los dos primeros espacios expositivos, que le confieren una arquitectura singular.

Bienes muebles

Los trabajos de conservación del patrimonio mueble -principalmente pinturas, maderas, mobiliario y murales- estuvo a cargo del taller de Ignacio Antequera Jordán de Urríes y Adelaida Dolagaray Clerc de Lasalle hasta el año 2010. Actualmente Adelaida Dolagaray Clerc de Lasalle es la responsable de la conservación y restauración del Museo.

Extracto del artículo de Isabel Serrano "Intervenciones en la Plaza" del libro; Plaza de Toros de Ronda. 225 años
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